No seas la estatua
en medio del parque,
que espera ansiosa
la paloma visitante.
no respires quietud
que asombra
transeúntes
y dulces afanes.
no observes el reloj,
porque es la nada
el tiempo
que carcome
mientras sonríe.
solo siente, ciega,
el viento en tus ojos,
con coloridos
sonidos y sensaciones
que tocan la boca
y el alma.
solo vive el momento,
que mañana
será tarde y las luces
tal vez estén apagadas.
cierra tus ojos,
déjame ser tu sombra,
mientras los sueños
te alcanzan y yo
logro besar tu boca.