Me siento ausente

Me siento ausente.
Y en la ausencia
el presente se distorsiona
y se convierte en una historia confusa
que parece más un disco rayado
que una historia.

Los pensamientos se difuminan rápidamente
para dejar entrar otros,
un proceso que se repite al infinito,
y yo todavía no me levanto de la cama.

Los culpables son mis padres,
la sociedad,
yo mismo.
¿Importa?

El resultado es que morirá
aquel hombre
que se encuentra
en el trono del mundo.

El sentido es una espiral
viciosamente atractiva,
con patrones que me hacen sonreír,
pero que me lleva
no sé dónde
y a escondidas.

Él tampoco lo sabe,
y ese es el punto.

Que desde que partimos
hemos cambiado tanto
que aquello que alguna vez fue de tanta ayuda
hoy es nuestro peor castigo.

Polaris se aleja de nosotros,
y nosotros seguimos
la dicotomía de su sombra.

Repetimos una y otra vez este ciclo.
Repetimos una y otra vez este ciclo.

Me siento ausente,
pero un poco menos que antes.

Share the Post: