La ausencia del sosiego

como no extraño el silencio deseado
ni la luz tenue de los atardeceres,
ni la pulcritud de los relojes a paso firme,
ni el murmullo ausente de la noche detenida.

tengo lo que tanto añoraba:
tiempo, silencio, orden y soledad,
y me he dado cuenta
de que se fue lo más importante.

¿qué es el tiempo sin tu voz encendida?
¿qué es la quietud sin tu luminosa presencia?

con la ternura de un viento imaginado,
y con cada susurro
que destierra mi paz en las noches.

hoy descubro, con mi sosiego y mi historia,
que nada brilla tanto como tus labios.

porque en mis manos vacías
yace el orden cumplido,
y en mis pasos,
la ruta soñada
de un deseo que todavía no tiene nombre.

Share the Post: