El reloj se mueve
mientras yo sigo detenido
en el recuerdo de besos.
La gente camina
y se llena de pensamientos
acerca de su vida,
sus deudas,
y la tele
que comprarán
en una semana.
Mientras yo
me siento en el parque
a sentir el aroma del campo
como si fuera tu mirada
y tu cabello
que acaricia mi rostro
como el viento
de la tarde.