Entre necios ideales noctámbulos,
sigo buscando entre promesas
y palabras vacías,
como la mirada del olvido
cuando ya no espera.
Trato de hallarte en cualquier mirada
necia y ajena,
no por fe,
sino por costumbre del deseo
a confundirse con la ausencia.
Respiro con paciencia,
mientras el tiempo me atraviesa en silencio,
y tu aroma, sin despedirse,
cada día se convierte más
en un recuerdo que piensa.